Santandereana senadora en EE.UU.

La comunidad colombiana, contribuyó para una victoria por 4 puntos.

   

Por: Ana María Jaramillo

Tomado de El Tiempo - El 26 de septiembre, Annette Taddeo, una santandereana de 50 años, se convirtió en la primera senadora demócrata de origen hispano en el congreso estatal de la Florida, con mayoría masculina y republicana. 

Tras una de las elecciones locales más controvertidas de las que se tenga noticia, en la cual su origen colombiano y su filiación demócrata le sirvió a su oponente, el republicano cubano José Félix Díaz; para tacharla de comunista y de apoyar a las Farc. Taddeo logró que la comunidad colombiana, indignada por los ataques en su contra, cerrara filas alrededor de ella y contribuyera para una victoria por casi cuatro puntos. 

La campaña de Díaz, un abogado cercano a Donald Trump, que en el pasado participó en su reality show “The apprentice”, trató infructuosamente de desprestigiar a la colombiana, diciendo además que había abierto una oficina en China, cuando ella nunca ha estado allí.

Nacida en Barrancabermeja y criada en Bucaramanga, de padre estadounidense y madre colombiana, Taddeo llegó a vivir a Alabama a los 17 años donde hizo sus estudios universitarios en administración. Después se mudó a Miami, donde ya estaban viviendo sus padres, para ayudarles a reconstruir su casa después del huracán Andrew, en 1992.

Además de política, Taddeo es empresaria, tiene una pequeña y muy exitosa empresa de traducciones, y está casada con un psicólogo clínico de Nueva York, con quien tiene a Sofia, una niña de 11 años, y dos jóvenes hijastras.

EL TIEMPO habló con la nueva senadora estatal en su casa, sobre sus impresiones de esta campaña.

La noche de la elección toda la prensa local estaba en la sede de mi contrincante y no en el restaurante colombiano que yo elegí para esperar los resultados

¿Su mamá, Elizabeth Taddeo, se convirtió en una pieza clave de su campaña, por qué se involucró?

Mi mamá es colombiana y le dolió mucho al ver que, como no tenían nada malo que decir de mí, la campaña de Díaz dijera que yo era comunista y apoyaba a las Farc porque soy demócrata y el expresidente Obama había apoyado el proceso de paz en Colombia.

Mi mamá hizo un anuncio para radio, en que contaba que mi papá fue secuestrado por las Farc y que no se valía inventar mentiras para ganar una elección. Ella nunca había hecho eso en mis pasadas contiendas. Su mensaje fue contundente y le llegó mucho a la gente.

En Miami los políticos tienden a calificar a sus oponentes de comunistas, para así conseguir el voto radical cubano, especialmente de la gente mayor. ¿Por qué cree que esta estrategia no funcionó esta vez?

La comunidad cubana de Miami ha madurado mucho. Un exprisionero político cubano también hizo un aviso junto al periodista colombiano Enrique Córdoba, diciendo que ese tipo de cosas no se debían hacer. De hecho, muchos cubanos votaron por mí.

Usted ha perdido varias elecciones, entre ellas la de vicegobernadora de la Florida, y eso también fue utilizado por su oponente para minimizar sus posibilidades. ¿Cómo manejó esas pérdidas y ahora este triunfo?

De la misma manera; con mucha serenidad, porque todo ocurre por una razón. Si en ese entonces perdí, fue por algo, porque Dios tenía algo distinto para mí. Lo interesante es que muchos creían que yo iba a volver a perder. La noche de la elección toda la prensa local estaba en la sede de mi contrincante y no en el restaurante colombiano que yo elegí para esperar los resultados.

¿Qué fue distinto en esta elección?

A diferencia de las campañas pasadas, en las que fue el partido demócrata que me nominó, esta fue impulsada por el pueblo. Se me acercaron líderes de la comunidad, pastores afroamericanos y muchas personas del común a pedirme que me postulara. Por eso desde el principio sabía que íbamos a ganar.

Con la destrucción que dejó el huracán María en Puerto Rico se espera un éxodo masivo de boricuas, que son ciudadanos estadounidenses, hacia la Florida. ¿Cómo va a afectar esto la dinámica política del estado?

Creo que los republicanos se van a volver más moderados y críticos del presidente Trump, para su propia supervivencia política. Los puertorriqueños tienden a ser demócratas y su influencia se va a empezar a sentir muy pronto. Definitivamente creo que este hecho va a pesar mucho en las futuras elecciones.

El país está muy dividido entre quienes apoyan al presidente Donald Trump y los que no lo hacen. ¿Qué se debe hacer para superar esa dualidad?

Tenemos un presidente que es divisivo con las razas, con las mujeres, con los hispanos, en fin, con las minorías. Tenemos que salir adelante. Los políticos republicanos y también los demócratas tienen que prestarles mucha atención a las minorías, a sus necesidades. Dejar de lado el bla bla bla de las campañas y servir al pueblo, que para eso fueron elegidos.

Ana María Jaramillo

Para EL TIEMPO

Miami

 

on September 30, 2017