‘Gracias a la vida’: Violeta Parra

Paradójicamente la autora del himno a la existencia se suicidó a los 49 años

 

Violeta del Carmen Parra Sandoval (San Fabián de Alico San Carlos, 4 de octubre de 1917-Santiago de Chile, 5 de febrero de 1967) fue una cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena, considerada una de las principales folcloristas en América y gran divulgadora de la música popular de su país, a la que enriqueció con su obra. Es miembro de la prolífica familia Parra.

Su contribución al quehacer artístico y musical chileno se considera de gran valor y trascendencia. Su trabajo sirvió de inspiración a varios artistas posteriores, quienes continuaron con su tarea de rescate de la música del campo chileno y las manifestaciones constituyentes del folclore de Chile y América Latina. Sus canciones han sido versionadas por diversos artistas, tanto chilenos como extranjeros.

En conmemoración de su natalicio, el 4 de octubre fue elegido el «Día de la música y de los músicos chilenos».

 

Su infancia transcurrió principalmente en el campo. Entre 1919 y 1921, la familia residió en Santiago, pero regresó ese mismo año al sur, a Lautaro; después se trasladó a Chillán y finalmente se instaló en Villa Alegre.

Violeta empezó a tocar la guitarra a los 9 años, mientras que a los 12 compuso sus primeras canciones.

Realizó los cursos primarios y estuvo un año en la escuela normal, que abandonó para trabajar en el campo y ayudar a su familia debido a que su padre enfermó gravemente. Los hijos de la familia lucharon por sobrevivir saliendo a cantar en restaurantes, posadas, circos, trenes, campos, pueblos, calles e incluso burdeles.

Tras algunos intentos fallidos, Violeta Parra se suicidó3 a los 49 años en su carpa de La Reina a las 17:40 del 5 de febrero de 1967. Una capilla ardiente se levantó en su carpa13 y su funeral se llevó a cabo dos días más tarde, cuando fue enterrada en un nicho de la galería 31 del Cementerio General de Santiago.

Mientras que para muchos resulta paradójico que la autora de «Gracias a la vida», un himno a la existencia se suicidara un año después de escribirla, otros críticos de su obra perciben en la letra, en el estilo de musicalización, en los tonos usados y en la monotonía de sus temas el reflejo de un estado de ánimo depresivo y una canción de despedida.

Póstumamente, se le otorgó la medalla Gabriela Mistral en 1998

on September 08, 2017