Crisis en la industria textil

“El sector se derrumba y está en un alto riesgo. Hay en peligro 1.800.000 puestos de trabajo"

La confección de vestidos cayó 13%, la hilatura, tejeduría y acabado, decreció 19,9%.

El anuncio de la suspensión temporal de actividades que hizo la semana pasada Fabricato, prendió las alarmas de los empresarios y del Gobierno sobre la difícil situación que está atravesando el sector textil y de confecciones, en donde más compañías podrían resultar damnificadas.

El balance para el sector textil colombiano es negativo. “El sector se derrumba y está en un alto riesgo porque hay en peligro 1.800.000 puestos de trabajo", dijo el vicepresidente de la CCC, Enrique Gómez.

Según la Cámara, las principales causas de esta crisis son el contrabando y el masivo ingreso de importaciones de prendas de vestir procedentes principalmente de China y con precios bajos.

El presidente de la entidad, Edwin Salazar, aseguró que hasta el momento se han perdido más de 80.000 puestos y que la situación podría agravarse en el segundo semestre del año.

Ante la situación, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, aseveró en una rueda de prensa que "la crisis actual es cíclica y no solo afecta a Colombia sino al sector textil internacional".

 

Las alarmas saltaron el fin de semana cuando se conoció que la compañía Fabricato, que manufactura telas desde hace más de 90 años, suspenderá su producción industrial por "condiciones negativas" de la economía en el país.

La decisión fue notificada a los 2.419 empleados mediante una circular interna en la que se les indicó que la suspensión se extenderá por 15 días, a partir del próximo 26 de agosto.

Los informes más recientes del Dane lo demuestran. Según la Encuesta Mensual Manufacturera de junio, la confección de prendas de vestir tuvo una caída del 13%, y la hilatura, tejeduría y acabado de productos textiles también mostró un decrecimiento del 19,9%.

Para Edwin Salazar, presidente de la Cámara Colombiana de Confecciones y Afines (CCCyA), las cifras del Dane no mienten y dicha industria estaría aportando en gran parte con el desempleo nacional. Incluso, la CCCyA estima que a la fecha se han perdido alrededor de 80.000 empleos y que si la situación continúa igual, la cifra se multiplicaría.

Un ejemplo de ello es que, de acuerdo con fuentes cercanas a esa industria, firmas como Protela han despedido a cerca de 650 personas, Coltejer a la mitad de sus empleados y Leonisa redujo de igual manera sus horarios de trabajo de lunes a jueves. Sumado a eso, aseguran que compañías como Tenis y Color Siete, también están pasando por dificultades.

Para Iván Restrepo, representante de Supertex, la última empresa de Medellín que todavía produce telas de tejido plano de 100% algodón, hay varios factores que están afectando de manera tan dramática a la industria.

“La devaluación del peso frente al dólar hace del contrabando y del lavado de dinero, un negocio aún más lucrativo. Sumado a eso, los costos de producción son cada vez más costosos y nos ponen en desventaja frente a los gigantes asiáticos", le dijo a este diario Restrepo.

Supertex es una de las compañías que ha tenido que recurrir al recurso de la Ley de Insolvencia por cuenta de una caída de más del 60% en sus ventas de telas de tejido plano, y un 45% en su línea de paquete completo.

“Afortunadamente contamos con cuatro líneas de negocio en las que tenemos la fabricación de insumos médicos como gasas o productos quirúrgicos o la tintorería de prendas. Sin embargo, vemos que el tema textil está teniendo grandes caídas”, explicó el directivo.

POR UNOS UMBRALES MÁS JUSTOS 

En lo que va del año, los empresarios de textiles y confecciones le han manifestado su preocupación al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y se han reunido cerca de 18 veces para concretar soluciones.

Ayer, la jefe de la cartera, María Claudia Lacouture anunció que “ya se está trabajando en herramientas que nos permitan ayudar también a ese sector a hacer un control aduanero, tal como lo hemos hecho con el de las confecciones”.

Asimismo, la cartera del comercio anunció que se establecerá un umbral de precios para la importación de esa clase de productos con el propósito de que los que ingresen por debajo de ese umbral, deberán ser sometidos al control de las autoridades aduaneras.

Lacouture aclaró, que aunque no se ha definido ese tope, cuando sea definido será público por 15 días para comentarios y ajustes y posteriormente, se irá para las firmas pertinentes.

La funcionaria también recordó que desde hace cerca de un mes se trabaja con los empresarios de las confecciones para establecer un reglamento técnico fijo de marquillas, para definir las reglas claras de juego para las diferentes prendas de vestir, que se fijará a través de una resolución del Ministerio de Comercio.

“El Gobierno viene trabajando con las empresas tanto del sector textil como de confecciones para generar herramientas, en un momento que sabemos que es difícil, de financiamiento, de ruedas de negocios para lograr mayor consumo y mayores compras a nivel nacional, perfeccionando los decretos que están. No nos hemos cerrado a esa posibilidad y por eso hemos venido haciendo un trabajo conjunto con las empresas, para poder establecer acciones que permitan mayores tecnologías, transferencia de conocimiento, mayor productividad y mejorar los diseños que den más valor agregado”, puntualizó Lacouture.

A su turno, Carlos Eduardo Botero, director de Inexmoda, le manifestó a este diario que la decisión que tomó Fabricato, no es un motivo para caer un “pánico económico”, sino más bien de buscar salidas a un sector que está siendo golpeado por el contrabando y la entrada de prendas y productos a precios irrisoriamente bajos.

Incluso, se mostró optimista para lo que resta del año. “Esperamos un segundo semestre mucho mejor que los primeros seis meses del año y más positivo que el mismo lapso del año pasado”, puntualizó.

María Camila González

on August 15, 2017