Epílogo del Giro de Italia

Colombia potencia mundial y fabulosa “generación de oro “del ciclismo

 

Por el Profesor Héctor Urrego, Director de la Revista Mundo Ciclístico

Ha terminado como tenía que ser, en medio de gran pompa, el Giro de Italia-100 que resultó, también como era de esperarse en lo puramente deportivo, una auténtica demostración de “Grande ciclismo” que es como los italianos suelen denominar ciertas carreras donde en verdad es posible apreciar este deporte en toda su dimensión.

Y el Giro de Italia que finalizó en el corazón de Milano merece este calificativo y seguramente muchos más, por todo lo que fue posible ver, vivir y sentir a lo largo de sus 3 semanas de duración y 21 etapas, al término de las cuales tenemos hoy un podio final de lujo, histórico y de gran calibre, integrado por Tom Dumoulin, un campeón holandés con todos los méritos necesarios quien permite a su país ganar el Giro de Italia por primera vez. El gigante de Maastricht (ciudad que lo vio nacer hace 26 años) estuvo acompañado en la ceremonia final por un digno subcampeón como Nairo Quintana y un tercero como Vincenzo Nibali, prestigioso pedalista italiano que hizo honor a su rótulo de campeón defensor del título logrado en el 2016.

 

En lo que se refiere al ciclismo colombiano en el Giro 100, me voy a separar de quienes hoy requieren explicaciones o intentan darlas acerca de la “derrota de Quintana” y prefiero centrarme- porque me parece más válido e importante- , en la “actuación de Quintana” en particular y del ciclismo colombiano en general, una vez  finalizada esta edición del Giro de Italia.

Veamos: La actuación del muchacho de Cómbita tiene que ser calificada y reconocida como brillante por donde se le quiera mirar si tenemos en cuenta su protagonismo de principio a fin, la etapa que ganó magistralmente en el Block House, el liderato que perdió y volvió reconquistar a 48 horas del final, cediendo finalmente en una especialidad -contra el reloj - donde su límites naturales reconocidos por él mismo (estatura-peso-potencia), le impiden acercarse tanto como quisiera a sus poderosos rivales.

Nairo Quintana tiene pleno derecho hoy a sentirse satisfecho y orgulloso de lo realizado pues en sus dos únicas participaciones en el Giro de Italia ha conseguido ser campeón 2014 y subcampeón 2017, para no hablar de sus tres podios en tres apariciones en el Tour 2013-15-16 y el campeonato de la Vuelta a España 2016. Debe que ser motivo de orgullo supremo para un ciclista como Nairo, ser calificado como el hombre a vencer en una de las tres grandes carreras del mundo (Giro de Italia) este año y  terminarlo respondiendo con creces y luchando hasta el último kilómetro por ese favoritismo, lo que ratifica su condición de grande en el ciclismo mundial antes que disminuirla.

El subcampeón del Giro de Italia ha contado para este logro con un poderoso conjunto MOVISTAR a su servicio, titulado además campeón por equipos, en el cual ha sido factor fundamental el aporte de otro gran ciclista colombiano- Winer Anacona- cuya entrega, clase y determinación se convirtieron en herramientas de impresionante valor para ponerlas al servicio de su jefe de filas.

Motivo de orgullo es  también para el ciclismo colombiano, abrirse espacio en un capítulo que era considerado inalcanzable para nuestros hombres e impensable para muchos, antes de comenzar el Giro en Cerdeña: El embalaje o sprint final, que permitió al joven Fernando Gaviria alcanzar 4 formidables e inolvidables victorias de atapa y como consecuencia de ellas y de su determinación, convertirse en el Campeón de la clasificación por puntos, recibiendo en Milán la camiseta color púrpura que han lucido anteriormente otros grandes del ciclismo mundial.

Con ello, Gaviria hace historia para nuestro pedalismo al inscribir su nombre y el de Colombia por primera vez en el álbum de oro de esta clasificación, una de las 4 más preciadas del Giro y las grandes carreras por etapas en el mundo.

El complemento de la presencia del ciclismo colombiano en la “carrera rosada” que finalizó este domingo en Milano, lo hace el joven antioqueño Sebastián Henao, todo un portento de clase y generosidad al servicio de su equipo SKY, contra el cual la mala suerte se ensañó en la primera semana de carrera sacándolo de sus objetivos centrales pero que finalmente no pudo impedir la merecida victoria parcial y el título de mejor escalador a Mikel Landa, con el apoyo definitivo de Sebastián Henao.

Con el legítimo orgullo y satisfacción propios de quienes han cumplido con su responsabilidad, Nairo, Gaviria, Henao, Anacona y Martínez (lamentablemente retirado), se van de este Giro de Italia del centenario sabiendo que han mantenido vigente y además acrecentado, el bien ganado prestigio del ciclismo colombiano, manteniendo su país como una de las potencias mundiales de este deporte, gracias a su esfuerzo de gigantes y los pedalazos que se dan con la ilusión de ser cada vez mejores, lo que permite  mirar al futuro con optimismo pues les esperan seguramente muchos más y mejores logros que los que hasta ahora se han alcanzado con esta fabulosa “generación de oro “que todos los colombianos estamos disfrutando.

on June 02, 2017