Humor: Otros viejitos sordos

La falta de audición no limita la capacidad de poder reir a carcajadas

El célebre violinista polaco Juan Petnicoft, de paseo por la selva de África, se pierde.

De pronto, ¡ve un león! El violinista recuerda el dicho: ?La música calma a las fieras?.

Desenfunda su violin y desgrana una bellísima melodía.

Comienzan a acercarse otros leones. Lentamente, se han acercado docenas de leones. Se ha formado una verdadera platea de leones sentados alrededor del violinista.

- ¡Dios mío, jamás pensé que este violín iba a salvarme la vida!

En ese momento, un león enorme aparece de entre

los arbustos. De un empujón, aparta a los leones que estaban sentados, se arroja violentamente sobre el violinista y se lo come.

Uno de los leones, todavía conmovido, comenta:

- ¡Ya sabía yo que el sordo nos iba a arruinar el concierto!

¿Cuál es el colmo de un sordo?

Que al morir le dediquen un minuto de silencio.

Un cieguito pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle una moneda en el jarro de metal, aquella pega en el borde y cae. El ciego se agacha la toma y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice:

- Basura! ¡usted es un estafador! ¡no es ciego! ¡anda engañando a la gente, sinvergüenza!

El cieguito trucho responde:

- Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy cubriendo.

- Ah, ¿y Ud. a que se dedica?

- Yo soy el sordo-mudo de la otra cuadra.

 

Un gay entra a un bar con una flor de papel de lija en la mano.

La deja a un costado de una mesa, se sienta y pide un café.

El mozo, con la lógica de la curiosidad, le pregunta:

-Disculpe señor, pero me llama la atención esa flor hecha de ese material. ¿De dónde sacó ese adorno, esa flor?

El gay, con cara de cansado, le responde:

-Corazón, me la dio un genio que encontré adentro de una botella.

El mozo empieza a reírse.

-¿Un genio en una botella? ¿Usted me vio cara de tonto...? ¿Piensa que me voy a creer eso?

El gay saca una botella de un bolso y, entregándosela al mozo, le dice:

-¡Haga la prueba usted mismo!

Incrédulo, el mozo frota la botella y aparece un genio y le dice:

-Tienes un deseo concedido.

El mozo desesperado y sin pensar mucho dice:

-¡Quiero un millón de pesos!

El genio vuelve a esconderse en la botella y de pronto el bar empieza a llenarse de quesos. Cientos, miles de quesos de todo tipo van apareciendo.

El mozo se desespera:

-Pero, ¿qué diablos entendió este genio? ¿Es tonto o sordo? ¡Le dije "Pesos", no "Quesos"!

Entonces el gay lo mira y le contesta:

-¿Y usted pensaba que yo le había pedido una flor de lija?

on May 05, 2017