Humor Viejitos sordos

Chistes de personas de la cuarta edad. Tómelos por el lado amable.

Se encuentran dos amigos y dice uno:

No sé qué hacer con mi bisabuelo, se come las uñas todo el tiempo.

Al mío le pasa igual, y le quite la maña en un momento.

¿Cómo? ¿Le amarraste las manos?

No, le escondí los dientes.

 

 

Muy preocupada una viejita llega al doctor y le dice.

¡Doctor! ¡Doctor! Creo que estoy sorda.

El Doctor pregunta:

¿Por qué?

Este, ya no oigo que me silben en la calle.

 

Llega una viejita a la farmacia y le pregunta al farmacéutico:

– Joven qué tiene para las canas.

A lo que el encargado dice:

– Un gran respeto señora, un gran respeto.

 

Un paciente viejo de setenta años le pregunta al doctor:

Oiga doctor, cuando subo la pendiente para llegar a mi casa me fatigo muchísimo, ¿Qué me aconseja tomar?

Y el médico le responde:

Un taxi, señor.

 

En el asilo de ancianos, le pregunta un abuelo a otro:

– ¿Por qué golpeaste a tu compañero de cuarto?

– Por abusivo.

– ¿Por abusivo?

– Sí, usaba mis camisas, mis corbatas y mis trajes, y no me importó.

Lo que no pude tolerar fue que se riera de mí con mi propia dentadura postiza.

 

Pepito ve a su anciana vecina caminar por la calle y exclama:

-¡Ah, pero usted tiene dos pies, doña Rufina!

-¡Claro que sí, Pepito! ¿Por qué lo decís?

-Es que mi papá me dijo que usted tenía un pie en el otro mundo

 

on April 19, 2017