Se fue un grande del boxeo

Valdés fue un hombre orgulloso de su vida, con su sonrisa despojada de títulos y guantes.

Editorial de EL TIEMPO

No solo para los seguidores del boxeo, sino para el país en general, fue sorpresiva y triste la noticia del fallecimiento del boxeador colombiano Rodrigo ‘Rocky’ Valdés, víctima de un infarto, a los 71 años, en su natal Cartagena.

Este chambacunero, de 1,77 metros de estatura, más bien poco para el peso medio que era su categoría, fue en cambio grande y sobrado de méritos en su dura profesión. De humilde pescador, se abrió paso a puños, de tú a tú, hasta llegar a ser uno de los púgiles más respetados de su tiempo, en la década del 70, cuando junto con su compatriota Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’ paralizaban el país, para verlos medirse en los cuadriláteros con los mejores del mundo.

 

Fue un virtuoso, es verdad de a puño. Los expertos en el llamado arte de fistiana lo califican como uno de los boxeadores más completos. Porque Rocky era de los más técnicos y tenía pegada, o estamina, como decían antes; tenía estilo y se defendía bien. Eso lo hacía temible para sus rivales.

Y así, con coraje y dedicación, llegó a ser dos veces campeón del mundo, en aquellos tiempos en que miles de buenos peleadores aspiraban al cinturón. Eran épocas de maravillosos boxeadores, como el estadounidense Bennie Briscoe, un toro de acero que embestía, y a quien le ganó el título el 25 de mayo de 1974, en Montecarlo, en una pelea inolvidable.

Los suyos fueron combates largos, de muchos golpes, ya con Briscoe o con el argentino Carlos Monzón, con quien se midió dos veces y a quien solo él y otro más enviaron a la lona, pero al final perdió el colombiano por decisión. Esas fenomenales peleas quedaron en los registros como unas de las más grandes de la historia del boxeo.

Como el mismo Rocky, quien, además de ser un ejemplo deportivo, fue un ser cálido y sencillo, pues también le ganó la pelea a la fama. Porque fue un hombre orgulloso de su vida, pero siempre con su sonrisa despojada de títulos y de guantes.

Ayer se bajó del ring terrenal un colombiano excepcional libra por libra, que abrió el camino para muchos que lo ven como ídolo y maestro. Ese minuto de descanso en las peleas ahora es eterno. Pero se lleva el cinturón de la gratitud y la admiración de todo un país.

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Rodrigo Valdez, quien hizo historia en Colombia al obtener dos veces el título mundial de boxeo, murió en la noche del martes tras sufrir un infarto en su casa en Cartagena a la edad de 70 años.

Su cuerpo será velado a partir de este miércoles en la funeraria Lorduy, ubicada cerca del cerro de la Popa en esa misma ciudad.

Valdez nació en Cartagena, Bolívar, el 22 de diciembre de 1946. Fue dos veces campeón mundial de los pesos medianos.

Sus dos combates con el argentino Carlos Monzón son recordados y considerados como épicos por los aficionados de este deporte.

Valdez fue entrenado por el famoso Gil Clancy.

Manuel Vicente Duque, alcalde de Cartagena, periodista deportivo y quien acompañó a Valdez en varios momentos importantes de su carrera, ha hecho varios tuits en los que lamenta la partida del deportista.

Quienes conocieron a Valdez, lo describen como una persona alegre, amable y sencilla. Le gustaba hablar de sus historias en el cuadrilátero y de la época en que fue el gran boxeador de Colombia.

Su primera pelea la ganó al derrotar a Orlando Pineda en un combate que duró cuatro asaltos, el 25 de octubre de 1963, en su tierra natal, Cartagena.

Después de su primera victoria con Pineda ganó los siguientes ocho combates. El 2 de octubre de 1965 perdió por nocaut en un combate contra Rudy Escobar.

Las victorias de Valdez

Campeón Mundial Peso Mediano de la CMB (25 de mayo de 1974)

Campeón Mundial Peso Mediano CMB (5 de noviembre de 1977)

Campeón Mundial Peso Mediano AMB (5 de noviembre de 1977)

Campeón Mundial Peso Mediano (5 de noviembre de 1977)

Valdez ganó dos encuentros antes que el Consejo Mundial de Boxeo le pusiera como contrincante de Monzón quien no aceptó el combate lo que le llevó a perder el título, aunque retuvo el de la Asociación Mundial de Boxeo. Valdez y Briscoe se encontraron de nuevo para luchar por el título mundial de los pesos medianos del Consejo Mundial de Boxeo el 25 de mayo de 1974 en Montecarlo, el cual ganó Valdez por nocaut en el séptimo asalto. Posteriormente defendió el título ante Rudy Valdez, Ramón Méndez, Gratien Tonna y Max Cohen hasta que Monzón finalmente aceptó pelear contra él.

Una semana antes del encuentro, el 19 de junio de 1976, el hermano de Valdez fue asesinado durante una pelea en un bar en Colombia. Valdez que ya se encontraba en Montecarlo intentó retirarse de la pelea para regresar a su país y acompañar a su familia pero estaba obligado contractualmente a pelear con Monzón, así que permaneció en Europa y el 26 de junio, Valdez perdió la unificación del título por decisión unánime en un combate a 15 asaltos. Posteriormente Valdez ganó dos encuentros antes de volver a Colombia.

La Asociación y el Consejo consideraron hacer una segunda pelea entre Valdez y Monzón, la cual se llevó a cabo el 30 de julio de 1977, de nuevo en Montecarlo. En esta ocasión Valdez llevó a la lona a Monzón en el segundo asalto, convirtiéndose en el segundo hombre capaz de mandar al argentino al suelo en toda su carrera. Valdez aventajaba después de siete asaltos, pero Monzón se sobrepuso y logró mantener el título por decisión.

Monzón anunció su retiro del boxeo poco después, lo que llevó a que el título quedara vacante. El 5 de noviembre de 1977 Valdez y Briscoe se encontraron nuevamente luchando por el título mundial de los pesos medianos en Campione d'Italia. Valdez recuperó el título por decisión en 15 asaltos. En su primera defensa el 22 de abril de 1978 lo perdió contra el argentino Hugo Corro en San Remo, Italia.

El 11 de noviembre de se mismo año se reencontraron en el estadio Luna Park de Buenos Aires en donde Corro repitió su victoria a quince asaltos reteniendo el título.

Valdez tuvo dos peleas más, las cuales ganó y se retiró después de vencer a Gilberto Amonte el 28 de noviembre de 1980 en el primer asalto.

Valdez tiene un historial de 63 victorias (42 de ellas por nocaut), 8 derrotas y dos empates. Fue clasificado en el puesto 29 del ranking de Ring Magazine de los 100 mayores pegadores de todos los tiempos.

on March 17, 2017