Colombia directo a Rusia 2018

Empató en Lima contra Perú, como en 1961 y va a su sexto mundial

   

Zapata bajó el balón, Falcao centró y James la metió al fondo del arco.

ND. Por segunda vez y como hace 56 años, con el mismo marcador de 1 – 1 en el mismo Estadio Nacional de Lima, enfrentado al local Perú, Colombia se clasifica para jugar la fase final del campeonato mundial de futbol. En 1961 la eliminatoria suramericana fue por parejas. Colombiaq se enfrentó a Perú, en el estadio Nemesio Camacho, El Campin, de Bogotá Colombia ganó 1 – 0, gol de Eusebio Escobar y en Lima empató Héctor ‘el zipa’ González. En ese entonces solo clasificaban al mundial de Chile 62, un total de 14 países, Brasil como campeón del mundo era invitado y el equipo local.

En el 2017 los suramericanos se eliminan en un grupo de los 10 países en 18 partidos, sistema de todos contra todos, Los 4 mejores consiguieron el tiquete mundialista: Brasil, Uruguay, Argentina y Colombia. Cabe anotar que los tres primeros han sido campeones del mundo y Perú con su quinto lugar deberá jugar, el repechaje, frente a Nueva Zelanda por una casilla. Este año Colombia alcanzó, a costas de Perú y en Lima, el punto que le faltaba para clasificar, al igual que hace 56 años.

Efraín Sánchez; Achito Vivas, Francisco Zuluaga (capitán), Aníbal Alzate, Jaime González, Ignacio Calle, Carlos Aponte, Héctor Echeverry, Jaime Silva, Rolando Serrano, Óscar López, Hernando Tovar, Germán Aceros, Luis Paz, Marcos Coll, Ignacio Pérez, Marino Klinger, Eusebio Escobar, Delio Gamboa, Antonio Rada, Héctor González y Jairo Arias.

DT: Adolfo Pedernera, argentino.

Tomado de El Tiempo - No era para sufrir tanto. No por lo de este martes, por lo de los 17 partidos anteriores de la eliminatoria, en especial el del jueves pasado frente a Paraguay, cuando el cupo estaba listo y, en cinco minutos, se perdió el partido y se aplazó la clasificación cinco días. Ahora sí, los tiquetes están sellados, la clasificación está asegurada. Colombia, otra vez, está en el Mundial, con un 1-1 frente a Perú que dejó a su rival en el repechaje con rumbo a Nueva Zelanda. El campeón de América, Chile, se quedó por fuera del Mundial.

Apenas Sandro Ricci pitó el final de un partido que era, la verdad, muy tranquilo y en los últimos 15 minutos se prendió fuego, todos los suplentes, que tenían los brazos como hélices pidiendo que se acabara, salieron corriendo con rumbo al área norte del estadio Nacional.

Allá estaba David Ospina, el que tantas veces salvó a Colombia, pero que este martes de nuevo cometió un error por falta de concentración. Lo respaldaron. El primero en abrazarlo fue Camilo Vargas, su suplente desde la eliminatoria pasada. Y luego, cuando el equipo armó un círculo, primero para orar y luego para celebrar, Ospina terminó en hombros. Si algo tiene este equipo es unión, respaldo entre ellos.

Aparecieron otra vez los experimentados del equipo, los que se codean con los grandes cada ocho días. Apareció otra vez Falcao, nominado horas antes del partido al Balón de Oro de France Football. Apareció James, ese que en Barranquilla no jugó bien y esta vez hizo el gol de la clasificación.

Había presión. Se sentía el aliento de la tribuna, se sentía la ilusión de 50.000 peruanos que llenaron el estadio Nacional casi una hora antes del juego, que prepararon la garganta en los minutos previos y la hicieron sentir al comienzo. No había pitado el juez Sandro Ricci cuando ya Ecuador ganaba 1-0. No se dieron cuenta inmediatamente. Pero lo cantaron con el alma cuando notaron que era verdad, que Argentina perdía en Quito.

Pero, a pesar de ese ambiente, amable pero totalmente en contra (ni un insulto, ni una ofensa, solo chiflidos cuando James Rodríguez tomaba la pelota), Colombia jugó, tal vez, el primer tiempo más tranquilo de toda la eliminatoria para Rusia, al menos como visitante. Dos líneas de cuatro, con Duván Zapata como hombre en punta y con Falcao entrando y saliendo para recibir la pelota. Con James, esta vez como volante externo, en un papel de sacrificio que el equipo agradeció muchísimo. Y lo mismo hacía Juan Guillermo Cuadrado por la otra banda.

El plan le salía a Pékerman. Perú, un equipo al que le gusta la pelota, tocaba, pero no encontraba espacios para entrar. Los dos centrales se veían sólidos. Los laterales no salían mucho, quizás preocupados porque les ganaran la espalda. Si de pronto Fabra se hubiera animado un poquito más a ir al frente, Colombia habría tenido más llegada. Pero no hay nada para reprochar en esa primera etapa, en la que el único susto para el arco de Ospina fue un cabezazo de Paolo Guerrero, a los 40 minutos, que salió desviado. De resto, lo de Perú fue más de ganas que de precisión, a pesar del sacrificio de un par de leones que tiene en la mitad de la cancha, Renato Tapia y Yoshimar Yotún.

Perú perdió a uno de sus experimentados, Alberto Rodríguez, al parecer por lesión, y entró Miguel Araújo. Y el partido no cambiaba, salvo por un detalle, que Colombia tuvo, por fin, una muy clara para anotar, y fue gol: a los 11 minutos, Duván Zapata bajó un balón, Falcao lo metió al centro del área y James la mandó al fondo del arco. ¿Qué el ‘10’ de Colombia no había aparecido? Acá está el goleador del Mundial. Y, por primera vez, el silencio se apoderó del estadio Nacional.

En medio del estupor por el gol de James, poca gente en el estadio se dio cuenta de que Brasil le estaba ganando 2-0 a Chile. Si Perú empataba, llegaba al repechaje. Y encontró el 1-1 en una jugada insólita. A los 30 del segundo tiempo, Ricci sancionó un tiro libre indirecto por jugada peligrosa de Fabra. Paolo Guerrero pateó directamente al arco. El gol no hubiera sido válido si no fuera por un detalle: Ospina alcanzó a tocar la pelota. Los jugadores colombianos protestaron, pero el juez hizo la seña para explicar qué había pasado.

La tribuna fue un hervidero. La cancha, no tanto. Perú le metía piernas y ganas, pero no llegaba. Colombia, con la entrada de Yimmi Chará y, casi al final, de Giovanni Moreno, dejaba correr los minutos. Hasta que Ricci pitó. La Selección, otra vez, está en el Mundial. Los hinchas peruanos, primero, se quedaron en silencio, luego ovacionaron a su equipo, después despidieron a los colombianos con tibios aplausos y al final celebraron… la eliminación de Chile.

​JOSÉ ORLANDO ASCENCIO

Subeditor de Deportes

En Twitter: @josasc ​