Marcha de mascotas en Medellín

Los perros son los reyes de esta caminata, apenas y dejan ver a otras especies.

   

El rumor es que había un ratón desfilando entre los muchos perros y algún gato con sombrero y poncho. El vendedor ambulante Bayron Trujillo dijo que, al dueño de la ratica, así la llamó, lo paraban en cada esquina. Siempre estaba quedado, porque la gente quería conocerla. No la encontramos, en ninguna esquina ni tampoco rezagado con algún tumulto mirando a su mascota. Aunque era la sensación, dijeron.

Los perros son los reyes de esta caminata, apenas y dejan ver a los acompañantes de otras especies. Esta vez no fue común ver gallinas o animales salvajes domesticados. Dentro de los ríos de gente que salió a caminar con sus mascotas se escucharon varias historias y curiosidades: además del ratón, hablaban de un pastor alemán que cargaba una silleta. Tal vez, desfilaron más de 100.000 mascotas, según cifras de los organizadores.

 

Esos que ven

La Caminata de Caninos y de Mascotas es un plan relajante. Hay quienes despliegan sillas portables al lado del camino para disfrutarlo. Otros muy activos preparan a sus mascotas con collares, y ponchos a su medida. Se ve de todo: desde perros con sombrillas hasta otros con faldas de ballet, algunos con sombreros y cachos, gafas, camisetas de equipos, disfrazados de campesinos y algunos viajan en carrozas de flores.

En la edición número 18 el punto de encuentro, como lo ha sido en otros años, fue la estación Estadio. Desde allí inició un recorrido de cerca de 3.5 kilómetros que terminó en la Avenida 33, tres horas y 40 minutos después. Los perros desfilaron por San Juan hasta Carabobo, por la que siguieron al sur, aterrizando en Tierragro, que organiza el evento.

Si bien los invitados son las mascotas, igual es una fiesta para sus dueños, con música parrandera incluida. “A mí me encanta venir a ver los hijos de otros, porque es que las mascotas se convierten en un miembro más de la familia. Al mío no lo traje porque ya está muy viejito y se cansa a las dos cuadras”, contó Marina Vélez, quien en compañía de su esposo disfruta ir al desfile cada año.

Los animalistas de Anima Naturalis Internacional estuvieron también en la caminata. Hace ocho años la acompañan para conversar sobre alguna de las temáticas que trabajan: espectáculos, experimentación y tráfico de animales.

También es un tema de consciencia sobre el cuidado de los animales. Mientras tanto, ellos desfilan, muy pinchados con sus flores. Al fin y al cabo, es el desfile más tierno de la feria.