Rigo subcampeón del Tour.

Reúne, lo que comenzó hace 11 años, cuando dejó el país y se fue al Tenax de Irlanda

Tomado de AS - Froome hizo el habitual brindis del campeón, el Sky se unió en la tradicional foto en la que también estaba Sergio Luis Henao y un bromista Mikel Landa que hizo el amague de un ataque. Michael Matthews, ganador por puntos, Warren Barguil, ganador de la montaña y Simon Yates, ganador de los jóvenes, también participaron del brindis y los siete colombianos que representaron al país se unieron para celebrar el segundo lugar de Rigoberto Urán.

En el paseo de la alegría y el descanso después de 21 días y 3533 kilómetros de caídas, triunfos, derrotas, sudor y esfuerzo, también hubo un ganador. A pesar de la tranquilidad, los sprinters tenían en mente la gloria, ganar en los Campos Elíseos en el final del Tour.

Quien tuvo el honor este año fue para el holandés Dylan Groenewegend del LottoNL Jumbo en un embalaje en el que venció a André Greipel que no pudo ganar etapa en el Tour y a Edvald Boasson Hagen.

 

Después, el podio. Y ahí, por cuarta vez en la historia, un colombiano presente. Rigoberto Urán consiguió la hazaña después de un Tour inteligente y sacrificado. Después de darlo todo. De dejar atrás dos años sin reconocimientos y de que no tener favoritismo. Rigo comenzó con una mala CRI en Dusseldorf en el inicio de la competencia, pero mostrando un estado físico sin comparación fue dejando atrás las críticas y alcanzó su máximo potencial en la etapa nueve cuando venció en un emocionante foto finish con Warren Barguil. Ahí era cuarto en la general.

Solo alcanzó el segundo lugar en la etapa 17 cuando en un sprint con Bardet y Froome alcanzó la bonificación que lo hizo ascender. Sin embargo, el día siguiente en Izoard bajó al tercer lugar que casi aseguraba porque el italiano Fabio Aru se desinfló en la montaña. Solo faltaba la CRI definitiva en la que el que no pudo más fue el francés Bardet. En esta, Rigo recordó sus mejores tiempos en la crono y, a pesar de un choque en los metros finales, hizo un gran registro y le sacó el tiempo suficiente al ciclista del AG2r para volver al segundo escalón del podio.

Un podio merecido para el pionero de la generación dorada del ciclismo colombiano. La reunión de los siete que participaron y terminaron el Tour fue un homenaje al 'papá' de todos. Y su podio un regalo al trabajo hecho por Nairo Quintana, Sergio Luis Henao, Darwin Atapuma, Carlos Betancur, Jarlinson Pantano y Esteban Chaves.

Su podio reúne lo que comenzó hace 11 años cuando dejó el país para alcanzar su sueño de ser ciclista profesional y lo hizo comenzando en el equipo Tenax de Irlanda. Pasando por el Unibet.com y el Caisse d'Epargne, en donde corrió su primer Tour de Francia en el que quedó en el puesto 50 de la general.

Su talento genuino, el mismo que vio su padre cuando le regaló su primera bicicleta a los 13 años, fue visto por el Sky. El equipo británico lo contrató en del 2011 al 2013 y su mejor resultado fue el segundo lugar del Giro de Italia del 2013. Estando en el Sky, también consiguió uno de los mayores logros de su carrera deportiva: la medalla de plata de los Juegos Olímpicos Londres 2012, en aquella histórica definición con Aleksandr Vinokúrov. 

Luego pasó al Quick Step, en donde estuvo dos años. Con el equipo belga fue segundo en el Giro de Italia en el 2014, ocupó el tercer lugar de la Tirreno Adriático, fue campeón del Grand Prix de Quebec y fue campeón nacional de contrarreloj.  

En 2016, Jonathan Vaughters apostó por él en el Cannondale. Hoy, el director deportivo del equipo estadounidense se puede declarar ganador. El año pasado Rigo avisaba que iba en buen camino cuando consiguió el séptimo lugar del Giro de Italia y cuando fue tercero en Lombardía. 

Este año se entregó al Tour. Sus entrenamientos, competencias previas, descansos, comidas y preparación integral estuvieron encaminadas a tener la mejor forma en Francia. Todo valió la pena. Valió un podio del Tour de Francia, quedar en la historia del ciclismo mundial y la satisfacción que solo conoce un deportista al ver que el sufrimiento y el dolor de varios años sí tienen recompensa.