Humor de Hassam

¡Imperdible! Dedica su sermón, con su religiosa túnica, a los más corruptos del gobierno

   

Estaba un grupo de turistas gringos recorriendo un poblado rústico mexicano; en eso uno de ellos ve a un campesino tirado a la sombra de un árbol descansando. El gringo se le acerca y le busca conversación:

- Hola amigo, ¿cómo estar tú?.

- Muy bien jefe, aquí descansando.

- Dígame, ¿por qué usted no trabajar más por sus tierras?.

- ¿Y para qué?.

- Para tener grandes cosechas y vender más.

- ¿Y para qué?.

- Así tú poder ganar más dinero y comprar ganado.

- ¿Y para qué?.

- Con el ganado hacer reproducir y vender y ganar más dinero.

- ¿Y para qué?

- Para tener una casa bonito y vivir tranquilo y descansar.

- ¿Y qué cree que estoy haciendo?

 

Un mexicano y un americano están discutiendo sobre quién es el dueño de un pato. Al cabo de un rato de una pelea infructuosa, dice el mexicano:

- Mira, lo que podemos hacer es una apuesta: aquél de nosotros que le de la patada más fuerte en los testículos al otro se queda con el pato.

- Ok, de acuerdo, empieza tú.

El mexicano le pega una patada con toda su fuerza, que hizo que el americano se doblara del dolor. Pero después de que el extranjero se recuperó del golpe e iba a darle la patada al mexicano, este le dice:

- Tú ganas, ten el pato.

En una reunión internacional de pastores, tres de ellos discuten sobre cuánta inteligencia tenían y cómo la aplicaban sus respectivos perros.

El español dice:

- El perro que yo tengo es de lo más peculiar; al terminar el trabajo encierra las ovejas y les da comida, además me vigila la casa con paso marcial durante toda la noche.

El argentino dice:

- El perro que yo tengo sí que es de lo más original: al terminar el trabajo encierra a las ovejas y les da comida; vigila la casa durante toda la noche; además, lava la ropa y me blanquea la casa una vez al año.

El mexicano, con lágrimas en los ojos, replica:

- El perro que yo tenía...

- ¿Qué pasó? - preguntan los otros -

- Se murió electrocutado.

- ¿Fue por un rayo?

- No, arreglándome el televisor.

Van en un barco un americano y un mexicano. De pronto el americano cae al agua y grita:

- Help! help!

Al ver al hombre en el agua y gritando, el mexicano le dice:

- ¡Oye amigo, gel no tengo, pero champú sí tengo, si quieres te tiro el champú!