Así fue Dia de la Madre en London

Rumba corrida, artistas y más de 30 matronas, salieron con regalo

Otto Morataya embelesó a las damas con sus románticas melodías rancheras
A las 2 A. M. Carabasa… carabasa… cada uno para su casa.


Hernández Variety celebró el pasado domingo 21 de mayo ‘El Día de la Madre’ en el Marconi Club y con salón lleno, por la comunidad hispana, la fiesta que viene realizando desde hace más de 15 años, para atender en agradable velada, a la gran cantidad de señoras, que durante el año concurren, como clientes, favorecedores y amigos a su negocio de víveres, básicamente comida latinoamericana, pasabocas preparados allí y envíos de dinero. Cuando el evento es bueno la comunidad asiste.

El grupo de 'Los Hijos de Tuta' con su repertorio bailable puso a danzar a todos

 

Nicaragua Mia, con bailes folclóricos de su país. En acción: Nyomi, Perla, Dinora y Marcia


Como todos los años el evento central a cargo del anfitrión Juan Hernández, son los regalos para las madres por el sistema de sorteo. Más de 30 matronas: se divirtieron, bailaron, comieron como todos los asistentes: pupusas, empanadas y tamalitos. Como si lo anterior fuera poco salieron con regalo en su día y otras con tremendo regalazos, procedentes de la generosidad de Verónica Parada, su agente de seguros, servicios odontológicos de la doctora Aura Hidalgo y premios en efectivo cortesía de RIA, envíos de dinero.

Verónica Parada treparte uno de los diferentes premios que regaló a las madres hispanas


Desde las 7 de la noche y en víspera del festivo en Canada, Dia de la Reina, las madres hispanas acompañadas de sus familiares empezaron a llegar a las instalaciones del Marconi Club de London para atender a la invitación de Juan Hernández y su grupo de trabajo, anfitriones de la fiesta. Pasadas las 8 de la noche, Jorge Herrera el tradicional y eficiente maestro de ceremonia, anunció oficialmente que se iniciaba la rumba corrida organizada por Hernández Variety y patrocinada por: RIA envíos de dinero, Verónica Parada su asesor de seguros, Kim N Travel el agente de turismo y viajes preferido por los latinos, CargaNic transportadora de paquetes y carga marítima a Latinoamérica, Aura Hidalgo servicios de odontología, La Voz Hispana el único programa radial de London en español y Colombia en London su semanario por internet.

Jorge Herrera, maestro de ceremonia y la odontóloga Aura Hidalgo quien donó servicios


Desde Mississauga vino el conocido artista romántico y ranchero Otto Morataya para cantar la serenata a las madres y rompió el silencio cuando inició con Mujeres tan Divinas, canción que inmortalizó Vicente Fernández y luego se despachó con tremendo repertorio de melodías alusivas a la fiesta que se estaba celebrando. El público emocionado pidió varias canciones adicionales que el artista gustosamente interpretó para deleite de los presentes.

Nicaragua Mía, luciendo hermosos trajes típicos del folclor nica


Como DJ, el héroe anónimo de toda fiesta, actuó el DJ salvadoreño Junior, procedente de Kitchener, quien desde muy temprana hora ‘calentó’ el ambiente e hizo saltar a muchos de sus asientos. para hacerlos saltar a la pista de baile y a mover la cadera, como telonero del conocido grupo musical ‘Los Hijos de Tuta’ colombianos que viven hace muchos años en Toronto y han llevado su calidad a muchas ciudades de Canada, interpretan todas las melodías para gente de todas las edades y todos los gustos. Unos verdaderos hijos de … tuta.

                   Desde Mississauga vino el cantor ranchero Otto Morataya para animar la fiesta


En representación artística de las madres latinoamericanas, el grupo de baile folclórico Nicaragua Mia, integrado por las damas: Perla, Nyomi, Dinora y Marcia, danzaron ritmos de lo mejor del folclor nica, que fue del agrado del público quien los manifestó con sus continuos aplausos.


La fiesta continuaba el reloj avanzaba, llegó la una de la mañana del lunes y todos tan ‘fresquecitos’ los Hijos de Tuta tocando y l a concurrencia, como todos los años, no se quería regresar a su casa, la rumba seguía ‘prendida’, el bailoteo continuaba, el bar cerró atención y a los 2 de la mañana, como dijo Westinghouse: cada uno para su house o como dijo el hechicero: Carabasa… carabasa… cada uno para su casa.