Rolos y paisas, son buena paga

En general, los colombianos siguen siendo muy juiciosos con el pago de sus deudas.

Tomado de El Tiempo - Por: Economía y Negocios

Los deudores bogotanos llamados también rolos y los del Eje Cafetero y Antioquia figuran entre los más buena paga, pues en estas regiones el porcentaje de las deudas en mora mayor a 90 días es 1,1 por ciento, el más bajo a nivel nacional.

Ese porcentaje es más elevado en regiones como la centro-sur de la Amazonia (3 por ciento) y la Caribe (2,6 por ciento), según estadísticas de la central de riesgos TransUnión Colombia.

“En términos generales, los colombianos siguen siendo muy buena paga, las crisis los han llevado a autorregularse cuando se presentan coyunturas difíciles y prueba de ello es que hoy la cartera en todas sus modalidades crece menos”, dijo Hernando Osorio, director de la entidad.

 

Sin embargo, advierte que, pese a este momento, el 90 por ciento de los reportes que están en sus bases de datos son positivos y así ha sido en los últimos años, muy distinto a lo que sucedió en las recientes crisis o lo que se observa en otras economías, como República Dominicana, donde ese nivel es el 85 por ciento.

El análisis de la firma permite ver que los colombianos cada día se financian más con sus tarjetas de crédito, al punto de que un tarjetahabiente pasó de manejar un saldo de deuda de tarjeta promedio de 3,4 millones a 4,1 millones en los últimos años.

Osorio llama la atención sobre la rapidez con la cual los jóvenes (nacidos entre 1980 y 1994) están accediendo al crédito bancario, y a diferencia de lo que se cree, no es solo para estudiar o viajar, sino para adquirir vivienda, aunque su propósito sí puede ser más como alternativa de inversión.

“La mayoría de créditos bancarios vigentes está en manos de los llamados 'millennials', es decir, un 36 por ciento, que en los últimos tres años viene ganando participación, frente a otras generaciones, como los 'baby boomers' (1946-1964) que la están perdiendo”, explica Osorio.

Llama la atención, agrega, que los jóvenes tienen una participación del 36 por ciento en los créditos de vivienda, pero también en tarjetas de crédito (37 por ciento).

Para el experto, estas deben ser señales muy claras para los bancos de hacia dónde deben comenzar a enfocar sus estrategias, porque “no me imagino a ninguna de estas personas mañana haciendo fila en una oficina para solicitar un crédito”, puntualizó.